Celebración ciudadana de los derechos humanos

La declaración Universal de los Derechos Humanos se firmó en París en 1948. El contexto de esa época era el de un Occidente asolado por dos guerras que costaron millones de vidas humanas, y en las que el concepto de crueldad humana conoció unos límites poco explorados hasta la fecha. GALERÍA DE FOTOS (pinchar aquí)

Acto conmemorativo celebrado en la plaza del Icue


En este texto, se recogen los derechos de nacimiento de todos los seres humanos, es decir, en ella se eliminan expresamente las diferencias entre personas existentes hasta la época, esto es por raza, etnia, género, orientación sexual, religión, y cualquier otra diferencia de circunstancias, y afirma que ninguna de ellas puede ser causa de un trato deshumanizante hacia ningún ser humano.



Este texto ha sido ratificado por la mayoría de los países del planeta y desarrollado en sus leyes nacionales. En España es el marco jurídico que se utilizó para construir la constitución y es la base de las leyes que la desarrollan, es decir, España está comprometida como nación con la Declaración de los Derechos Humanos, es decir con la justicia y la igualdad entre todas las personas.

Vivimos tiempos extraños, en los que la intolerancia entre diferentes es la base de algunos discursos de odio que pretenden imponer desigualdades y eliminar progresos sociales que han costado mucho esfuerzo alcanzar, a veces con el coste de vidas humanas. Este mismo contexto se vivió a principios del siglo pasado, lo que desembocó en dos grandes guerras, millones de personas exterminadas por el odio y países y familias destruidas.

Se cumplen 70 años desde la aprobación de la Carta de DDHH, y nos encontramos en un momento de avance y consolidación de los derechos que nos corresponden por nacimiento y de los que no podemos ser despojados bajo ninguna circunstancia, es decir nuestros derechos humanos.  Instituciones, partidos políticos, sindicatos, asociaciones y colectivos y ciudadanía en general, debemos de responsabilizarnos de defenderlos por todos los medios que tengamos a nuestro alcance.



Nuestra fuerza reside en la unidad, sin ella estamos vencidos, ya lo hemos comprobado en otras ocasiones. Por eso, queremos dar las gracias tanto a los colectivos implicados en la preparación de este acto celebrado en la plaza del Icue, como a las ciudadanas y ciudadanos responsables aquí presentes, así como a los representantes políticos, que se han acercado a apoyarlo.

Muchas gracias, no podemos bajar la guardia ante las amenazas de los discursos de odio que cada día se alimentan y engordan a costa de la dignidad y las libertades de millones de personas.
 
Entre todos construimos el mundo que deseamos para mañana.