Trescientas personas responden a la primera llamada fallera de Los Dolores

El populoso barrio cartagenero estrena una falla con distintas temáticas elaboradas por vecinos en una tarde-noche festiva organizada por la asociación Fiestas Virgen de los Dolores y con muy buena respuesta popular. El premio a la mejor escena creada y que fue pasto de las llamas se la llevó Saturnino Baños con la representación de un padre que se queda dormido viendo la televisión, con un perro en su regazo, tras construir un castillo de hadas a sus dos hijas.



Un alta nota se lleva la iniciativa que ayer se desarrolló en Los Dolores impulsada por la asociación Fiestas Virgen de los Dolores, de reciente creación, desde donde gestaron una tarde con hinchables infantiles y sorteo de regalos, mientras se montaba una falla con escenas creadas por vecinos, la cual ardió sobre las ocho y media, una vez que había caído la noche.



Tres representaciones fueron incineradas. Un grupo de madres y abuelas del barrio representaron el emblemático Castillito de los Dolores y cuatro madres con sus hijos (alumnos del colegio Sagrado Corazón) elaboraron un molino de viento que representa a uno ubicado a escasos metros del recinto de fiestas, epicentro ayer de esta actividad. El tercer diseño fue el relatado al principio, que a la postre fue el vencedor del concurso tras decisión de un jurado del que formaron parte el concejal de Cultura, David Martínez, y la presidenta de la Junta Vecinal, Julia Otón, entre otros. También estuvo presente el párroco de la iglesia de la Virgen de Los Dolores, Antonio José Palazón. El segundo premio fue para El Castillito.  

El ambiente fue muy bueno, situándose el público en la ladera del lugar donde ardieron las pequeñas fallas, animándo en diversas ocasiones a su encendido: “¡Queremos que se queme”!, coreaban dentro de ese buen ambiente, que también contó con el apoyo de la comparsa Superduendes organizando bailes y llevando la cantina.

Que los vecinos, a través de las asociaciones, organice actividades que rompan la rutina de sus vecinos y potencia la convivencia es muy meritorio y lleva mucho esfuerzo. Que el resultado sea positivo, como en esta ocasión, es motivo más que suficiente para felicitarlos.