La máxima expresión de la piedad marraja bajo el aroma del romero

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno celebró su principal acto litúrgico con la iluminación de trescientos hachotes con velas en una abarrotada iglesia de Santo Domingo, en el que el capellán morado invitó a los presentes a “tomar la cruz del Nazareno y dar testimonio de fe”. A su conclusión, el romero bendecido fue repartido entre los asistentes.


El Miserere, el más conocido de los salmos penitenciales, cuya traducción del latín vendría a ser 'ten piedad', es el tradicional acto que llevan a cabo (al menos desde el siglo XIX) los hermanos del Nazareno cada viernes de la tercera semana de cuaresma ante su titular, que preside el altar de Santo Domingo rodeado por 300 hachotes con velas encendidas, reuniendo a toda la familia marraja, que en ese momento litúrgico tan especial se encuentra arropada por los procesionistas de las demás cofradías cartageneras.



Una procesión claustral abrió y cerró el principal acto del sentimiento marrajo. Entre ambas, cuarenta y cinco minutos en los que, con máxima solemnidad, fue oficiada una eucaristía por el capellán de la hermandad, arropado por otros sacerdotes, entre los que figuraron capellanes de otras cofradías. El reverendo Fernando Gutiérrez Reche, en su homilia, invitó a los presentes a liberarse de las cosas de este mundo que no gustan y a seguir a Jesús Nazareno dando testimonio de fe. El capítulo musical es también importante en su desarrollo. La masa coral Tomás Luis de Victoria interpretó la partitura de Orlando di Lasso a seis voces, bajo la dirección de Cristóbal Abellán, mientras que Álvaro Pintado fue el director de los temas interpretados por la agrupación musical Sauces.

El Miserere es también una gran jornada de convivencia de los hermanos del Nazareno en torno a su titular. Tras el acto protocolario, una sucesión de conversaciones se producen entre los hermanos de muy diferentes agrupaciones y buena parte de ellos gusta de posar ante la imagen de su Jesús para guardar en el recuerdo.



También el romero es protagonista en este terreno, pues su recogida en el monte propicia otro día de compartir bajo el manto marrajo. Luego es bendecido y tras concluir el acto litúrgico, se reparte entre los asistentes en bandejas. Se dice que cada tallo aporta una influencia positiva hacia quien lo recoge.

También hay que reseñar que este acto contó con la presencia de la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón; el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras; la presidenta de la Asamblea Regional, Rosa Peñalver; y otras autoridades, además de representantes del ejército y de las fuerzas y cuerpos de seguridad.