La Pasión palmesana, entre levanticas y cartageneras

La procesión de la Dolorosa y el Crucificado de La Palma se vio enriquecida por los cantes de ambos palos que ofreció Isabel Cegarra durante el recorrido y en el encuentro de ambos tronos ante la fachada de la iglesia. Muchos vecinos fueron testigos del desfile pasionario pese a una temperatura algo fresca y con viento.


 


Las imágenes salieron de la parroquia a las diez de la noche y tras recorrer diversas calles de La Palma, el tercio del Cristo Crucificado se desvió por la calle Manuel Bobadilla dirigiéndose hacia la RM-F36 y encontrarse con la Virgen en el cruce ubicado junto a la iglesia de Santa Florentina, donde ambos tronos fueron encarados. Después se recogieron en la parroquia, escuchando la Dolorosa la Salve antes de cruzar la entrada.



Novedad con respecto a años anteriores fueron los cantos de levanticas y cartageneras a cargo de la palmesana Isabel Cegarra, quien explicaba a este diario que estos palos son más de esta tierra que las saetas.