La Salve bajo la lluvia

Las caracolas de Cabo de Palos despidieron al Nazareno en la Pescadería

La procesión del Encuentro casi consiguió esquivar plenamente el agua del cielo, pues fue cuando la Dolorosa marraja tenía a doscientos metros su recogida cuando empezó a llover, lo que precipitó su recogida pero no evitó que cientos de personas presentes ante Santa María le dedicasen el popular canto en el epílogo de una madrugada en el que la multitud arropó al cortejo marrajo. GALERÍA DE FOTOS (pinchar aquí)


Fue una madrugada del Encuentro diferente. La Cofradía Marraja, ante la previsión de lluvias, adelantó dos horas las salidas de sus cuatro procesiones y el momento en que el Nazareno y su madre se encontraban en la esquina del Palacio de Aguirre, el cual tuvo lugar a las 3.33 horas, llegando la recogida a las cinco, una hora en la que habitualmente el resto de ediciones aún no se ha producido en popular Encuentro. En esta ocasión estaba más que justificado con la combinación de objetivos de poner en la calle el desfile pasionario  sin que exista riesgo de dañar el patrimonio morado.

Hay que destacar la colaboración de muchos para que esta procesión de 'La calle de Amargura', la más antigua de las que se celebran actualmente (su origen se fija en el siglo XVII), se pudiese celebrar. Los californios adelantaron el cierre de su Procesión del Silencio. La Virgen de la Esperanza ya estaba recogida cuando quedaban quince minutos para la medianoche tras escuchar la Salve de una multitud que llenaba la calle del Aire y tramos de otras vías adyacentes. Enseguida, los encarnados se pusieron manos a la obra para desalojar el interior de Santa María de tronos, cumpliendo el objetivo. Nunca (s.e.u.o.) entre una procesión california y otra marraja se había registrado tan escaso tiempo. Además, las brigadas municipales hicieron un esfuerzo extra por limpiar las calles trabajando en la mayor parte de zonas a mano por el problema de no poder introducir las máquinas. Un hecho curioso que se produjo también fue ver con vestuario penitencial por las calles a la vez californios y marrajos, entre los que habían procesionado y los que lo iban hacer. Fue también una escena inaudita.



Todo quedó perfecto para que a las 1.05 horas las puertas de Santa María se abriesen para recibir la procesión de la Mujer Verónica. Desde los primeros pasos ya se observa que el patrimonio de bordados e imágenes iba cubierto de plásticos. Granaderos y tercios y tronos del Santo Cáliz, Condena de Jesús, Primera caída y Verónica fueron compareciendo ante numeroso público. Giro a la derecho hacia la hostelera calle Honda y de ahí dirección a la plaza de la Merced.

Cinco minutos más tarde, también plastificado, partía Jesús Medinaceli desde el campus de la Muralla, donde se le tributaba el himno universitario. Cuando avanzaba paralelo a la muralla, el Cristo podía 'ver' como salía el Nazareno abajo, en la Pescadería, donde una pantalla gigante facilitaba la visión de lo que acontecía en torno al trono, pues era imposible que tanto personal pudiera adentrarse a las instalaciones y, mucho menos, saborear allí los tradicionales brebajes de láguenas y reparos.

La puerta de la reja sólo se abre esa madrugada en todo el año y por ahí cruzó el trono con dirección al castizo barrio de Santa Lucía. Y lo hizo 'escuchando' el sonido de caracolas de tres procesionistas de Cabo de Palos que, tras concluir su desfile pasionario (y sin cenar), salieron hacia Cartagena para llevar a cabo una iniciativa que cumple cuatro años. Al alcanzar el Pinacho, enfiló el cortejo el paseo Delicias hacia 'El Lago', el mismo objetivo había salido a las 1.45 horas la Dolorosa desde Santa María, escoltada por San Juan. Al adelantar el trono de la Virgen al del Discípulo Amado ya en 'El Lago', no faltó el especial 'encuentro' de manos de los portapasos.



Un ejemplo del interés que despierta el Encuentro es que antes de ponerse en marcha el Nazareno ya pudimos ver en la plaza de la Merced varios cientos de personas cogiendo sitio para no perderse la ansiada imagen. Luego pareció que el cambio de hora reducía la presencia de público, pero fue una sensación equivocada, pues momentos antes del encuentro no cabía un alfiler.



Si entre 2015 a 2017 el primero en llegar al punto de encuentro fue el Nazareno y hubo que esperar a la Virgen, esta vez fue al contrario. Finalmente la punta de las varas delanteras se acercaron lo máximo posible y se consumó el ansiado momento mientras sonaba el himno de España y enseguida los presentes cantaba una de las 'salves' más coral de Cartagena mientras los tronos seguían elevados sobre los hombros de sus portapasos. El sonido siguió siendo protagonista con una saeta y con unos tambores que parecieron no encajar precisamente en ese momento. Un pequeño descanso, en el que los presentes se felicitaron por consumar una vez más el ansiado momento y en marcha con todas las procesiones unidas hacia Santa María.



Durante la noche cayó alguna mínima y fina gota, casi inapreciable, aunque asustó a más de uno. Parecía todo perfecto. El objetivo es que a las 5.10 horas estuviese totalmente cerrada y se iba recogiendo sin problemas... pero empezó a llover ya de forma clara. Lo hizo cuando la Dolorosa estaba en la calle San Francisco. El tercio y los portapasos aligeraron el paso hacia la iglesia. Al llegar pareció reducirse algo el agua que estaba cayendo, lo que facilitó que miles de personas cantasen una versión reducida de la Salve a La Dolorosa en su recogida y que los cohetes sonasen en el cielo.