"Hemos hecho lo mejor para cuidar nuestro patrimonio"

"Papá, a mí me gustaría ver los tronos en la calle y no aquí". Este comentario de un niño de apenas siete años de edad se generalizó el Viernes Santo por la tarde-noche en la iglesia de Santa María de Gracia. La previsión de lluvia obligó a la Cofradía Marraja a tomar por la mañana la decisión de suspender la procesión del Santo Entierro, con lo que miles de cofrades, cartageneros y visitantes se quedaron sin poder ver el desfile pasionario en la calle, aunque trató de suplirse con otros actos en la iglesia cargados de cariño y emoción.


A cambio, la Cofradía organizó un Vía Crucis en el interior del templo desde donde salen las procesiones de Semana Santa. El templo se quedó pronto pequeño para acoger a los miles de fieles que no querían perder la oportunidad de ver en primera persona al Nazareno o a la Virgen de la Soledad, entre otras imágenes.

Finalizado el Vía Crucis, el hermano mayor marrajo tuvo unas palabras de agradecimiento para todo aquel que había acudido al templo y se excusó por la decisión adoptada: "Pido disculpas al pueblo de Cartagena porque sé que todos deseaban ver a la virgen en la calle y al Jesús, pero la Cofradía tiene un legado de muchísimos siglos", aseguró. A lo que continuó afirmando que en la madrugada, la Cofradíá fue "generosa e incluso temeraria" al sacar la procesión a la calle a pesar de la previsión meteorológica, "hoy hemos hecho lo que entendíamos lo mejor para cuidar nuestro patrimonio y nuestra Cofradía".

Acto seguido y ante los miles de fieles que se habían congregado a la puerta de la iglesia y no habían podido acceder a su interior, el hermano mayor pidió a la comisión de la Iglesia que sacaran a la Virgen a la puerta para que todo el mundo pudiera cantarle la salve.