La 'reina de los mares' más Armada

La Virgen del Carmen fue portada este año por marineros en el trayecto terrestre entre la iglesia de Santiago y el puerto de Santa Lucía, donde embarcó para una procesión marítima en la que estuvo acompañada por numerosas embarcaciones. GALERÍA DE FOTOS (pinchar aquí)


La Villa y Condado de Santa Lucía vivió uno de sus días 'grandes', la tradicional cita con la Virgen del Carmen, en la que numerosos pescadores y vecinos arropan a la 'reina de los mares' en una jornada vespertina que tuvo como punto de partida la celebración de una eucaristía en la iglesia que lleva el nombre del patrón de España, que fue oficiada por le obispo auxiliar de la diócesis de Cartagena, Sebastián Chico, arropado por el vicario y el párroco, Ángel Obradors. En la misa participó el coro de la agrupación marraja de Jesús Nazareno.

Después la Virgen salió entre repiques de campanas y aplausos a la calle, esta vez sobre hombros de militares de la Armada en lugar de las damas portapasos de la agrupación de María de los Desamparados de la asociación canónica del Cristo de la Divina Misericordia, que cedieron su labor, pero que no faltaron a la cita de esta con la Virgen, a la que aplaudieron, jalearon y acompañaron.



De un tirón, la peana con la imagen llegó al puerto de la Cofradía de Pescadores. En el séquito se pudieron ver a la vicealcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo; al segundo teniente de alcalde, Manuel Padín; al consejero Miguel Ángel del Amor; a los diputados Antonio Calderón y Joaquín Segado, y a los concejales Irene Ruiz, José López, Jesús Giménez, María José Soler, Ricardo Segado, María Dolores Ruiz y Aránzazu Pérez, entre otros, además del hermano mayor de la Cofradía Marraja, Francisco Pagán, y autoridades militares.

El punto de destino era el puerto pesquero, siendo embarcada Nuestra Señora del Carmen en la embarcación 'Isabel Martínez', con la que protagonizó la procesión marítima en compañía de otros barcos dela pesquera. Un ramo de flores fue arrojado al mar como homenaje póstumo a los fallecidos en el mar. Después, sobre las diez de la noche, regreso al puerto y el trayecto terrestre a la inversa hasta recogerse en su templo.