El fuego enciende las fiestas con espíritu olímpico

La llama sagrada salido por primera vez de la ciudad y ha recorrido buena parte del municipio cartagenero y de La Unión, con una sucesión de relevos hasta llegar al pebetero, para después llevarse a cabo sendas representaciones en el Templo de Isis y en el Teatro Romano.


"Parecen los Juegos Olímpicos", decía una de las personas que ha salido a la carretera para ver pasar la llama sagrada de Carthagineses y Romanos, pues se asemeja a los relevos que el fuego olímpico lleva a cabo en cada una de sus ediciones. En este caso ha sido un éxito popular la iniciativa.



No pudo ser desde Los Alcázares debido a las secuelas de la 'gota fría', pero el faro de Cabo de Palos ha sido otro lugar espléndido para el inicio de la marcha, siendo testigo el pregonero Nacho Guerreros ('Coque'). Después, por carreteras y caminos de servicio (se ha evitado la autovía), ha cruzado en manos de festeros las diputaciones de Rincón de San Ginés y El Beal, adentrándose en La Unión, donde ha tomado mucho colorido, pues los portadores (en este caso representantes de las asociaciones locales) han estado arropados por otros miembros de sus colectivos, llegando a la plaza Joaquín Costa, ante el Monumento al Minero, donde el alcalde, Pedro López, ha obsequiado a la Federación de Tropas y Legiones, representada por su presidente, José Antonio Meca, y en presencia del edil cartagenero Juan Pedro Torralba, de una pequeña vagoneta con minerales, que recuerdan a los que cartagineses y romanos cargaban en aguas de Portmán.

* Sobre este tramo de La Unión, ofrecemos un amplio reportaje en el periódico www.launiondehoy.com (pinchar aquí y aquí)



Después el fuego ha continuado su ruta hacia la ciudad, llegando al Molinete, monte de Ars Asdrubalix, donde Asdrúbal, el fundador de Qart-Hadast esperaba en el alto, al igual que cinco mujeres que representaban a las cinco colinas. Tras una breve conversación del cartaginés, del último portador y de las sacerdotisas, el fuego ha brotado en el pebetero (en un lugar distinto a edicines anteriores) que se mantendrá encendido durante los diez días de fiestas.



Los siguientes capítulos, con el pregonero vestido de legionario, han tenido lugar en yacimientos históricos y en ambos con representación teatral. Primero han sido los carthagineses en el Templo de Isis y después las legiones en el Teatro Romano, por vez primera envueltos en la noche, iluminándose el cielo en su culmen con la explosión de los fuegos de artificio. Después el fuego continuó hasta el Palacio Consistorial, donde se encendió otro pebetero.

¡Las fiestas han comenzado!