Historias de campamento: Una noche de bodas en la gran aldea

Alicia y José (o viceversa) contrajeron matrimonio en Murcia y por la noche decidieron acudir, sin cambiar de vestuario, a la gran aldea festejar / La inauguración del recinto estrenó corte de cinta por la Vía Escipión / Ara Pacis ha instalado un alcoholímetro en su recinto   



Primera noche oficial de campamento. La inauguración llega pasadas las once, estando a cargo de las autoridades y del pregonero, Nacho Guerreros (Coque en ‘La que se avecina’), que se convierte en la ‘estrella’ del paso de la comitiva. Mientras tropas y legiones van llegando a la gran aldea, en la carpa de protocolo tiene lugar la recepción oficial. Allí, palabras de ánimo de Alfredo Carvajal (El Corte Inglés) como anfitrión, gratitud de la acogida por parte de Nacho Guerreros y alocuciones de Jose A. Meca (Federación de Tropas y Legiones) y de Ana Belén Castejón, quien, como alcaldesa, pidió que no se permita que nadie enturbie esta edición de las fiestas.

Como es tradicional en Cartagena de Hoy, después paseamos por el campamento. Percibimos que es una noche tranquila. Quizás, el motivo es que los grupos han llegado muy tarde al recinto y, consecuentemente, sus cenas han empezado muy tarde. Observamos que la mayoría todavía están sentados en las mesas. La actividad (en algún caso ‘el desmelene’) se deja para más tarde.

Una pareja llama la atención. El motivo es la elegancia de sus ropajes. Se trata de José y Alicia (o viceversa), que van vestidos de época… de bodas. Él es de Cartagena (área urbana) y ella de Murcia. Por la mañana se casaron en tierras de la capital del Segura y por la noche, sin cambiar de prendas y con el ramo en la mano y la corbata en el cuello, les dio por acudir al gran campamento. Nos dicen que no han formado parte de tropa o legión alguna en sus vidas, pero que les dio el ‘puntazo’ y aquí “nos hemos presentado con un par…”. Bueno, en realidad no son dos sino tres, pues una pequeña crece en el interior de Alicia. “Nacerá para noviembre y hemos decidido ponerle el nombre de la diosa cartaginesa Isis”, explica quienes pasan de rivalidades entre murcianos y cartageneros. “Uno es de un lugar, el otro es de otro y junto tenemos más territorio”, expresan. Felicidades.



Entre las novedades de este año en los recintos vemos el alcoholímetro instalado en Ara Pacis, los representantes de los senadores romanos. Nos explican jóvenes legionarios que así pueden comprobar si están en condiciones de llevar después ‘bigas’ y ‘cuadrigas’. La iniciativa está muy bien, pero también hay quien, en clave jocosa, apunta que también sirve para comprobar que se ha bebido poco alcohol.

Son historias de campamento, a las que en esta ocasión se suma la presencia de Coque, pero que merece otro artículo propio de este diario.