• Un campamento de época junto al mar

    Un campamento de época junto al mar

  • El 600 de 'Las Seiscientas' cambia de imagen

    El 600 de 'Las Seiscientas' cambia de imagen

  • La danza urbana sedujo de ritmo a la plaza Juan XXIII

    La danza urbana sedujo de ritmo a la plaza Juan XXIII

 

  

 

 

Humor por una buena causa

Las chirigotas carnavaleras cerraron una entretenida gala a beneficio de la Asociación Síndrome de Down en el Antiguo Mercado Público, que también contó con teatro, lotería familiar y un muy buen ambiente.


Los vecinos de La Unión volvieron a mostrar el sábado su lado más solidario acompañando a las familias de la asociación Asido Cartagena, integrada en Plena inclusión Región de Murcia, en su ya tradicional espectáculo benéfico. Las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual volvieron a ser las protagonistas de una tarde con música, teatro y mucho humor.

Por el escenario pasaron dos chirigotas, la de Beniaján -de gran tradición en la región-, y la cartagenera ‘Las Chochonis’ -ganadora en el certamen local de este año- que se implicaron desinteresadamente.

Además, actuaron los actores aficionados del grupo de teatro de la Fundación SOI, formada por personas con discapacidad intelectual. La convivencia se completó con la rifa de regalos aportados por más de 50 empresas y comercios locales. Gracias a su colaboración y a la del Ayuntamiento de La Unión, que facilitó las instalaciones y todo lo necesario para disfrutarlas, la recaudación se destinará íntegramente a los apoyos que Asido Cartagena presta a niños y adultos con síndrome de Down. 

Asido Cartagena es una entidad sin ánimo de lucro impulsada por las propias familias que se unieron para conseguir los servicios y programas que estas personas necesitan.

Por ejemplo, la recaudación de las entradas del sábado servirá para mantener los apoyos que reciben casi 60 niños y jóvenes en edad escolar -entre los 5 y los 16 años-. Asido Cartagena les ofrece apoyo psicopedagógico y les acompaña en su escolarización en centros ordinarios, para conseguir su plena inclusión junto con el resto de alumnos sin discapacidad. El apoyo en esta etapa marca la diferencia para el futuro de estos niños y para la visión y valores de sus compañeros en relación al Síndrome de Down.