La lluvia no puede con la ley romana

Aunque lo ha intentado, la lluvia no ha podido con el acto que estrenaba el Senado Romano este miércoles por la tarde. Y es que en cuestiones como el tiempo, la ley romana ha demostrado ser mucho más fuerte y graciosa.


El Senado Romano ha estrenado una obra didáctica y cómica para explicar a los cartageneros y visitantes de la ciudad portuaria cómo eran los juicios romanos y lo que actualmente se conoce como el Derecho Romano.

Una plaza del Ayuntamiento abarrotada disfrutaba ya de la recreación de dos juicios romanos, uno a causa de la muerte de unos esclavos y otro sobre un préstamo para que un barco llegara a puerto, cuando el cielo se ennegreció y comenzó, primero a chispear, para más tarde caer goterones.

Sin embargo, ya que la representación estaba a la mitad, se ordenó a los actores que continuaran con el acto, mientras los espectadores sacaban paragüas o se refugiaban en los portales que tenían más cerca.

Un acierto no suspender la representación, pues pocos minutos después dejó de lloviznar y los actores pudieron continuar sin problema con ambos procesos judiciales.

Durante la representación se ha explicado de manera simplificada y a través de ejemplos reales, aunque algo exagerados para hacerlos más cómicos, las distintas fases del juicio: en la primera, los afectados planteaban el debate ante el Pretor, que les escuchaba con atención; posteriormente, éste escogía a un ciudadano cualquiera para examinar las pruebas, el Gobernador resumía el motivo del juicio en una tabilla y posteriormente se ordenaba condenar o absolver a una de las partes implicadas.