“Cartagena ya me ha dado más del cien por cien”

Cuando decidió poner fin a la etapa como hermano mayor de la Cofradía de Jesús Resucitado dijo que dicha hermandad le había dejado “una profunda huella”, pero resulta que la huella también quedó impresa por su labor y ahora la Junta de Cofradías lo ha designado para ofrecer el pregón de la Semana Santa de Cartagena 2019. Todo un “honor” y a la vez un compromiso del que a buen seguro saldrá airoso por su capacidad, cariño e ilusión hacia nuestras procesiones y hacia una tierra con la que está entregado.


Tomás Martínez Pagán es un nombre que por sí solo ya dice mucho. ¿Quién no lo conoce? La respuesta es fácil, pues lleva tres décadas entregado a hacer grande a Cartagena a través de muy diferentes frentes. Algunos lo definen como un ‘agitador social’, pero en el sentido más positivo, pues es de esas personas que no puede estar quieto si ve que puede hacer algo por su entorno. Así, hablar de su trayectoria ya ocupa un buen espacio de este artículo, que vamos a tratar de condensar. Formó parte del grupo de personas que impulsaron las Fiestas de Carthagineses y Romanos en sus primeros años, llegando a encarnar al general Aníbal y a presidir la Federación de Tropas y Legiones, lo que refleja que su labor se despliega tanto en el campo de batalla como tras una mesa. Ha sido pregonero en numerosas ocasiones (Llamada Literaria, La Puebla, San Ginés de la Jara, La Aparecida, Molinos Marfagones, etc.), y siempre con nota, y columnista de los diarios de papel de La Opinión y de La Verdad con artículos muy cercanos al pueblo. De política no hay nada que decir porque ha rechazado las propuestas que le han llegado, pero sí de que es el vicepresidente actual de la Federación de Empresarios del Metal de la Región de Murcia y que preside la asociación Cartagena Avanza. A nivel profesional, trabajó en Tamar y actualmente es apoderado de Mecánicas Bolea SA. Hay más, pero ahora vamos al epicentro de por qué es noticia en la jornada de hoy. Su labor como hermano mayor de la Cofradía de Jesús Resucitado la saldó con nota y de esos méritos vienen estos honores al haber sido elegido por la Junta de Cofradías de la Semana Santa como su pregonero de 2019.

Tras ofrecer el pregón de la Semana Santa de La Puebla este año

Lo curioso es que comenzó a ser cofrade con 48 años de edad, pero demostró que nunca es tarde si hay voluntad y cariño. Tampoco es que fuera un mundo totalmente desconocido, pues su esposa, Paqui Bueno, hay recibido multitud de nombramientos procesionistas y él también había sido destinatario de varios. “Pero me incorporé de lleno cuando el que hasta entonces era hermano mayor del Resucitado, Benito Martínez, y el mayordomo Julio Sarabia acudieron a mi empresa para expresarme que contaban conmigo para que cargo que dejaba el primero. Les dije que por Cartagena hago todo lo que puedo, pero que en Semana Santa era un alumno con baja nota. Me convencieron, me metí, hice lo que mejor supe y todos me ayudaron durante nueve años y cuando consideré que se acabó mi etapa salí super satisfecho de todo lo vivido, tanto de los hermanos como de la cofradía y de la Junta de Cofradías. He sido un caso atípico en la Semana Santa y esa experiencia se convirtió en algo inolvidable”, indica a Cartagena de Hoy quien con su trabajo y formando un buen equipo superó un examen social que se le practicó cuando ocupó el cargo sin experiencia cofrade.

Desfilando en procesión como hermano mayor en la Semana Santa de 2013

Tomás Martínez llegó a presidir la Junta de Cofradías y a formar parte de la elección de pregoneros, con lo que le advertimos que no admitiremos escuchar un ‘no merezco ser pregonero’, pues sabe que es una elección más que sopesada. “Es cierto, no lo dan por darlo, por lo que me siento aún más honrado y la responsabilidad que tengo es mayor. He ofrecido bastantes pregones, dentro y fuera de la Semana Santa, pero lo que supone esta designación es como saltar de golpe a la máxima categoría. Son palabras mayores y espero poder estar al nivel de los grandes catedráticos que me han precedido. Yo pondré voluntad y ganas, y quizás me falte conocimiento y estructura literaria, pero con cariño, amor e ilusión creo que aprobaré la asignatura, aunque sea con un aprobado, que esa nota en Semana Santa ya es mucho”, expresa quien, por lo que hemos sido testigos, ha sabido aplicar en cada momento la fórmula más apropiada, desde una arenga hasta una reflexión o una muestra de sentimientos.

Hoy reconoce que está “desbordado” por una catarata de felicitaciones. Es normal y lo sabe. Sin embargo, si algo le puede sorprender es el efecto ‘boomerang’ de su empuje social hacia Cartagena. “Si antes decía que Cartagena me ha dado más de un noventa por ciento de lo que yo le he dado, ahora ha superado el cien por cien y es mucho más de lo que yo podré darle. Es inmenso”, señala, para después exponer la espiral en la que se ve, gratamente, inmerso: “Cuando más doy, más me da, cuanto más me vuelto, más recibo… Cada día estoy más orgulloso de esta tierra”.