'Vocación de servicio'

"¿Cuánto tiempo debe estar una persona dedicada a la política? La pregunta ha salido a la palestra estos días con la reforma que ha llevado Cs a la Asamblea Regional y que permitirá a López Miras aspirar a seguir gobernando tras dos mandatos. La respuesta a la pregunta es muy variada y subjetiva, y no quiero que se confunda con si veo bien o no que Miras afronte otra legislatura, más bien me quiero referir a un enfoque colectivo.

Acceder a un cargo público desde la política se considera como un ejercicio de vocación de servicio hacia los demás, pero en los últimos tiempos cada vez es más evidente que hay políticos que lo consideran como una profesión para gran parte de sus vidas con el acicate de que, en bastantes casos (no en todos), se reciben sueldos desorbitados.

Con la virtud de la simpleza, sigo querer considerando la vocación de servicio como involucrarse en ayudar a los demás. Esa virtud la veo en muchos gestores de asociaciones de vecinos y otros colectivos, pero en política hay demasiados casos que me hacen dudar.

Veo muy bien que una persona, tras una dilatada trayectoria laboral, decida en un momento de su vida dedicar sus esfuerzos a los demás. Ha conocido la vida de la calle y quiere aportar su experiencia desde un cargo público durante un tiempo determinado, lo que también supone un enriquecimiento personal.

Por cierto, al hilo de esto último, también quiero volver a lo que me inyectaron hace décadas cuando recibí la vacuna de la Democracia antidictaduras. Me refiero a que entonces se decía que en Democracia 'cualquier hijo de vecino puede ser presidente del gobierno'. La cuestión es su validez y la experiencia que pueda aportar al bienestar de los demás, que sigo pensando que está por encima de títulos y de una selección elitista. Al menos, antes, la Democracia era así.

Lo que no he visto en todos mis años pendiente de la actualidad es a político alguno imprescindible. Los ha habido mejores, menos mejores, peores y nefastos, pero no insustituibles. Voy a poner ejemplos recientes. El consejero Manuel Villegas se vio obligado a dimitir por la presión de Cs como socio de gobierno del PP. No lo conozco, pero por lo que me llega era buen gestor, gran profesional y mejor persona. Aún así, su relevo no ha alterado el funcionamiento de la consejería. Lo mismo sucedió cuando López Miras tomó el relevo en la presidencia de Pedro Antonio Sánchez o en el Gobierno de España con la marcha de Illa al frente de uno de los 23 ministerios. ¿Son necesarios tantos?, ¿tanta vocación de servicio había que satisfacer?

Los norteamericanos tienen fijados 8 años para sus presidentes, mientras que en Alemania la señora Merkel lleva el doble mandando a los germanos. Está visto que todo es relativo. Aquí, en España, tuvimos a Felipe González como el presidente más extendido. Bien en sus primeros cuatro años, regular en los siguientes y nefastos los de la tercera legislatura. Soy de los que piensan que al principio en sus equipos de trabajo entran los 'primeros espadas' y después sus suplentes y los suplentes de los suplentes.

Creo que se debería poner un máximo de tiempo para esa labor. Por ejemplo, 8 años si no hay cargos de responsabilidad y 12 si los ha tenido Eso sí, abarcando todos los terrenos, es decir, incluyendo en esos máximos los niveles municipal, regional y nacional. Ahí sí quedaría claro que es una etapa en la vida y no un trabajo para toda (o buena parte) de la vida.

Es sólo una idea dentro de un pensamiento, pero seguro que estoy equivocado y todo, como está establecido ahora, es 'ferpecto'.


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