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Las 'manos blancas' no olvidan

Cartagena rindió un sentido recuerdo al concejal de Ermua que fue asesinado por ETA hace 24 años con una concentración que tuvo lugar junto a 'El zulo', el monumento que recuerda a las víctimas del terrorismo, que fue organizada por la asociación cultural Héroes de Cavite y por la Fundación Miguel Ángel Blanco, la cual preside su hermana, María del Mar Blanco.



La Asociación Cultural Héroes de Cavite, que preside Ángel Gabriel Benzal Pintado, junto a la Fundación Miguel Ángel Blanco, presidida por su hermana María del Mar Blanco Garrido, han organizado en el puerto de Cartagena, donde se encuentra ubicado el monumento “El Zulo”, que recuerda a todas las víctimas del terrorismo, una concentración al cumplirse el XXIV aniversario del asesinato del joven concejal del Partido Popular, Miguel Ángel Blanco, a manos de la banda terrorista ETA.



El propósito de esta concentración, recordar el secuestro y posterior asesinato de quien fuera concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Ermua en el País Vasco.

En un sencillo y emotivo acto, Benzal, saludó al centenar de personas asistentes, para dar paso posteriormente a la escritora y vicepresidenta de la asociación Cultural Héroes de Cavite, Lola Gutiérrez, que leyó un enérgico comunicado de condena a las fechorías que esta organización criminal y sus cómplices políticos, han venido haciendo desde que aparecieron en la escena democrática de España.

Al término de la lectura del comunicado, Marta Rispa en representación de los presentes, depositó ante la placa que preside el monumento, un ramo de flores en recuerdo de Miguel Ángel Blanco y todas las víctimas.

Posteriormente tomo la palabra la concejala de Infraestructuras y Servicios del Gobierno Local, María Casajús, que muy emocionada, recordó la vivencia de aquel fatídico día, aplaudiendo esta iniciativa e invitando a que el próximo año, sean muchas mas los ciudadanos que recuerden a todas las personas inocentes, víctimas de ETA.

Casajús pidió guardar un minuto de silencio, que al termino del mismo, fue largamente aplaudido durante varios minutos bajo la emoción todos los asistentes, entre los que se encontraban, los Diputados Regionales Juan José Liarte y Francisco Carrera, el Concejal del Ayto. de Cartagena, Gonzalo Abad, el presidente del Banco de Alimentos en Cartagena, Juan Gómez Ayala, el presidente de “Cartagena por la Caridad”, Matías Barco, el presidente de la asociación “Cartagena Siempre”, Fulgencio Sevilla, y representantes de la Asociación Modernista, entre otros.

Miguel Ángel Blanco, tenía veintinueve años cuando ETA lo secuestró el 10 de Julio de 1997, cuarenta y ocho horas después apareció herido de muerte con dos tiros en la cabeza en la localidad guipuzcoana de Lasarte. Era el secuestro número 78 de la banda terrorista ETA desde 1970, el número 10 de los secuestrados asesinados. El número 778 en la macabra nómina de muertos de la terrorífica organización.

El secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco marcó un antes y un después en la lucha contra el terrorismo. Miles de ciudadanos en toda España salieron a la calle a defender la vida y la Democracia, se pusieron en la piel de Miguel Ángel, su familia y sus compañeros intentaron con su manifestación y su clamor, salvar la vida de un ciudadano víctima de la barbarie de ETA. España entera señaló a ETA y a sus cómplices políticos como los principales enemigos del Estado de Derecho, como el auténtico problema vasco.



El espíritu de Ermua fue un punto de inflexión en la historia reciente vasca, el secuestro y posterior asesinato del joven concejal, provocó un sentimiento social multitudinario de rechazo hacia el terrorismo.



Todos los ciudadanos españoles con uso de razón recuerdan dónde estaban, qué hacían, cómo esperaron impacientes que no se produjera la amenaza de ETA de asesinarlo. La noche y la madrugada del 12 al 13 de julio, las plazas de pueblos y ciudades de España se convirtieron en auténticas vigilias donde miles y miles de ciudadanos, encendieron velas y rezaron por la vida de Miguel Ángel Blanco.



La banda criminal al final cumplió su amenaza, y a sangre fría, acabo con la vida de uno de los cientos de inocentes asesinados por esta gente que singuen sin pedir perdón por sus fechorías y crimines.

La muerte de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA pasó a la historia de nuestro país, denominándose, la revolución democrática del Espíritu de Ermua.



Emotivo ha sido al finalizar este acto en Cartagena, comprobar como unos padres, explicaban a su hijo adolescente, quien era ETA, y que fue lo que aconteció en aquella triste jornada del 13 de junio. El joven adolescente, incrédulo y emocionado ante el aterrador relato de sus papás, fijaba la mirada en el monumento “El Zulo”, con el que se recuerda a todas las victimas del terrorismo. El silencio se hizo presente durante muchos minutos, poco después, otro pequeño niño presente, indicaba, “esto no lo explican en los colegios, y deberíamos saberlo”.

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