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¿Cómo ha afectado la pandemia a la demanda de gasolina?

La pandemia no solo trajo irreparables pérdidas humanas, sino también un desplome de la economía, motivado por la paralización de gran parte de las industrias y también por la falta de circulación de dinero. De hecho, este último aspecto golpeó de manera significativa la demanda de gasolina, la cual todavía no ha alcanzado los niveles prepandemia. ¿Volverá a aumentar la demanda? ¿Cuánto tiempo estiman los expertos para una completa recuperación?



¿Fin de la gasolina?
Muchos expertos creen que el fin de la gasolina está cerca, lo que podría suponer el primer paso para una transición hacia otro tipo de energía, como la eléctrica y la solar. La pandemia aceleró este proceso de caída, el cual a día de hoy, todavía no ha alcanzado los niveles previos a la crisis sanitaria, incluso en países como Estados Unidos, cuyo cierre no fue tan estricto como en el caso de España y otros países europeos.

De hecho, el consumo de gasolina se redujo a 5,3 millones de barriles por día en abril del año pasado, lo que supuso una caída significativa. Pese a ello, y a que no se espera que la demanda supere el tiempo prepandemia, sí va a ir creciendo lentamente, al igual que la demanda de petróleo.

En este sentido, Carlos Valverde, analista de mercados de Tickmill, explica que “el aumento de la demanda, combinado con la falta de un acuerdo reciente de la OPEP sobre el suministro, ha ayudado a elevar los precios de la gasolina”.

En España, por ejemplo, el precio de la gasolina y del gasóleo han aumentado rápidamente, alcanzado máximos históricos equivalentes a los de hace 7 años. Desde noviembre de 2020, el precio comenzó a subir, hasta aumentar un 9,25% en el caso de la gasolina y un 11,5% en el caso del gasóleo.

Demanda de la gasolina y el petróleo
Se espera que ese aumento de la demanda de la gasolina se estanque poco a poco, es decir, la pandemia ha acelerado el punto de no retorno de esta fuente de energía. Por el lado contrario, se prevé que el consumo y demanda del petróleo sí aumente, al menos hasta el año 2026. A partir de ese año, no se descarta que el mismo también se estanque y poco a poco se vaya reduciendo, gracias a la implementación y utilización de otro tipo de compuestos más limpios y renovables.

Por el lado contrario, otros expertos anticipan que la demanda de gasolina sí va a llegar a niveles similares prepandemia, sin embargo, es posible que el tiempo de recuperación se dilate hasta dos años, más aún si tenemos en consideración que muchos países todavía no han levantado las restricciones, al menos no por completo.

Durante muchos años, el debate se ha centrado sobre cuándo dejará de haber petróleo, mientras que en la actualidad se habla de cuándo se dejará de comprar. Lo cierto es que cada día más personas adquieren vehículos eléctricos y también se ha consolidado (gracias a la pandemia) el teletrabajo, lo que se ha traducido en una reducción significativa del uso de los vehículos. De hecho, se estima que a partir de la pandemia la forma de trabajo cambió aproximadamente para un 40% de la población.

Un dato muy interesante es que en las proyecciones prepandemia, la industria petrolera estimaba un aumento de 4 millones de barriles diarios cada año, mientras que en la actualidad, ese número se ha reducido a 1,6 millones de barriles diarios.

La pandemia generada por el Coronavirus ha tenido un impacto profundo en la economía y en los hábitos de vida, la adopción de nuevas formas de trabajar, unido a una situación que todavía no se ha normalizado por completo, han cambiado las proyecciones de la demanda de gasolina y petróleo, así como también ha generado un aumento significativo en el precio final de la primera.  ¿Será el fin de la gasolina? Todavía no, pero sí puede ser el punto de partida para una reducción sostenida.

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